Pymes en un mercado global, es posible

Seguir lamentándose o actuar, en esa bifurcación se encuentran muchas empresas. Rodolfo Carpintier en un ejemplo nos señala el camino:

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Soy un empresario tradicional. Fabrico, en una pequeña fábrica que heredé de mi padre, marcos para cuadros que vendo a tiendas especializadas que los usan cuando venden un cuadro. Facturo 550.000 Euros, tengo 12 empleados y la crisis me está dando fuerte…

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…Lo primero que hace es crearnos una página Web -interactiva y divertida con muchas muestras de las aplicaciones de nuestros marcos en cuadros de artistas más o menos conocidos- La web está en 4 idiomas: Español, Inglés, Chino y Japonés y permite hacer pedidos mínimos de 500 Euros -la cifra que consideramos idónea para el envíio a cualquier parte del mundo sin que el transporte se convierta en un impedimento insalvable-…

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…En 3 años hemos creado una PYME global que vende, sobre todo, en China y Japón, que ya tiene 30 empleados y una facturación de 3 millones de Euros y fabrica todo en la India.

Conclusión: se puede, sólo hay que cambiar el chip.

IMAGEN: Wikipedia.

Océano Azul

Desde hace unos días “océano azul” es para mi un pensamiento recurrente. Creo que, por fin, saltó la chispa. No es fácil, cuando llevas prácticamente toda tu vida profesional con el foco en lo público y desde lo público, dar un giro de 180º para virar hacia lo privado y desde lo privado. Pero bueno, aquí estamos. Y con ganas.

Estrenamos blog. Son meses de ensayo-error buscando un perfil, un enfoque, una línea, una hoja de ruta. Eureka !!, quizá 😉

No es borrón -que nos quiten lo bailao– pero sí cuenta nueva. Reset, reinicia, desaprende, reinvéntate… En eso estamos. Hoy empieza a asomar una pequeña punta del iceberg que nos depara un futuro que, rebeldes, intentamos escribir.

Bueno, ya irás viendo. En fin, “queda inaugurado éste pantano“, digo… éste blog y… nos leemos !!   😉