Tiempo para la punta fina…

Hay momentos de extroversión y momentos de introversión, de presencia y de ausencia. Hemos llegado al post número 50 de un blog que nació de mi necesidad de pensar en voz alta, de exponer, organizar y sistematizar ideas, grillos que pululaban entre mis neuronas.

Dije que empezaba a montar una empresa. Estoy en ello. Montar una empresa es fácil. Sí, ya sé aquello de que en España es más difícil que en no sé cuantos países europeos pero bueno, ese no es el caso; mi caso. Pasa que cuando yo hablo de montar una empresa no me refiero a la parte administrativa, eso es lo fácil.

Lo difícil es conseguir clientes y que te paguen: la viabilidad de la empresa. Estoy en ello y precisamente por ello después de 50 posts de extrospeción llega el tiempo de la introspección, de trabajar de puertas a dentro, es momento de cocina para poder presentar en un breve futuro suculentos platos apetecibles y, sobre todo, comerciales 😉

No, no estoy diciendo que esto se acaba, simplemente que funcionará de otra manera. Hasta ahora han sido brochazos, llegó el tiempo de la punta fina que, traducido, significa que, por ahora, no habrá, como antes un post de lunes a viernes a las ocho de la mañana. Reduciremos en intensidad pero intentaremos aumentar en calidad.

Gracias por leernos 😉

La imagen, en wikipedia, de Vladimir Mitskevich.

U, unión.

Unión entendida como Red. Internet nos lleva a la sociedad red. Redes Sociales es otra palabra de moda  para un concepto tan antiguo como la Humanidad misma: la gente se junta para hacer cosas. Internet ofrece posibilidades, que están ahí aunque a algunos no les gusten: horizontalidad, transparencia, deslocalización.

Horizontalidad porque Internet es plano, tod@s somos importantes y tod@s tenemos parecidas posibilidades, sin necesidad de jerarquías. Transparencia porque es muy fácil que corra la información y deslocalización porque da igual dónde estes, mientras tengas acceso.

Con esos mimbres, pensamos, pueden hacerse muchas cosas. Y las haremos 😉

O, Observatorio

También de oportunidad. Vamos a observar oportunidades, intuir tendencias. Con una metodología precisa intentaremos analizar lo que acontece y hacia donde nos llevan esos acontecimientos. “Ningún viento es favorable para el que no sabe a dónde va” y si sabes a dónde vas la mejor manera de llegar es con una buena hoja de ruta que tenga en cuenta las previsibles incidencias que te vas a encontrar. Y un mapa para saber por donde pisas.

I, Internet.

No hace muchos años ni siquiera la fotocopia era habitual entre nosotros aunque ahora ya ni recordemos cómo era nuestra vida sin móvil. No nos perderemos en disquisiciones filosóficas, se trata, simplemente, de resaltar lo obvio: Internet es un mundo de posibilidades que no estamos aprovechando. Ni nativos ni inmigrantes digitales. Esa será una de nuestras preocupaciones.

E, emprendimiento.

El emprendimiento está de moda. Ahora a los empresarios se les llama emprendedores. No, no nos sumamos a ninguna moda, simplemente pensamos que para que las cosas mejoren alguien tiene que empujar y que el que ve el carro y se lanza, ese es nuestro hombre (o nuestra mujer, claro está).

Emprender es  “acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”. Bueno pues nosotros vamos a estar ahí, en la dificultad o peligro. Hay técnicas, sistemas, métodos para sortear esas dificultades y minimizar esos peligros y nosotros nos apuntamos al reto de implementarlas.