Transparencia

¿Existe el “lado oscuro“? Me temo que sí. ¿Antídoto? Transparencia y trazabilidad, es decir, poner luz, iluminar, que se vean las cosas para que cada uno pueda formarse su opinión porque, evidentemente, todo es discutible, matizable.

De vez en cuando saltan, llamémosle “escándalos”, o “escandalillos”, según se mire, sobre tal o cual actuación, ya sea alimentaria, de gestión de lo público -o de lo privado-, de inconfesable mano de obra…

Sí, hay códigos éticos, deontológicos… o simples sellos de calidad, certificación de procesos, pero está claro que no basta. Ahora con Internet todo es más plano, más transparente. Quizá convendría ver ahí una oportunidad y organizar esa transparencia.

Para “lo público” está Transparencia Internacional, con mucho camino por recorrer. En lo privado hay distintas opciones, ya las hemos comentado, que pueden sintetizarse en “como consumidor quiero saber lo que me voy a encontrar”. Ahí está todo casi todo por hacer. Hay loables iniciativas, como la campaña “Ropa Limpia” que nos ayuda a conocer la procedencia de la ropa que usamos… Es nuestro poder como consumidores. En iBit hicimos algún intento con SECOVIB o GestOli

Hace unos días hablábamos aquí de Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa. Bueno pues, en esa misma línea hablamos de transparencia y de trazabilidad. En un entorno en el que cada vez será más difícil competir en precio sí que podemos competir en otros tangibles/intangibles como son el proceso de fabricación o la calidad. Si no tenemos nada que esconder, actuemos a la luz del día. En lo público es un derecho de los contribuyentes y en lo privado es una “deferencia” a los consumidores que seguro tendrá efectos positivos en nuestra cuenta de resultados.

Este post -vendrán más- son sólo unos breves brochazos sobre el concepto y el contexto. Existe la idea, se han hecho pinitos, hace falta empujar. Ahí vamos a estar.

FOTO de Osvillegas en Flickr.

Smart Cities

No, no creo que haya ciudades tontas… y tampoco es un chiste pero sí creo que hay ciudades que pierden oportunidades. Todos los días.

Casi 20 años de experiencia municipal en el Ajuntament de Palma me han dado una visión sobre el terreno. Y no, no estamos hablando de política. Hay cosas que están, que deberían estar, por encima de la Política. Pensamos que debe haber un espacio asumible por todo el espectro del pleno municipal, un espacio de confluencia del interés general, un espacio para la coopetencia, que diría mi amigo @malabache. En ese espacio podemos aportar, porque hemos estado en misa y repicando, en gobierno y en oposición, y tenemos un know-how que queremos poner en valor.

¿Qué podemos hacer por ti? Pues ayudarte a que tu ayuntamiento cambie el chip. ¿Jugamos?

La foto es una vista de Palma de Mallorca en Google Maps.

RSC, Responsabilidad Social Corporativa

Otra de las palabras de moda es la Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial y puede definirse como la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva y valorativa y su valor añadido.

Se plantea en un contexto de responsabilidad socialSe llama responsabilidad social a la carga, compromiso u obligación que los miembros de una sociedad -ya sea como individuos o como miembros de algún grupo- tienen tanto entre sí como para la sociedad en su conjunto. El concepto introduce una valoración -positiva o negativa- al impacto que una decisión tiene en la sociedad.

Es decir, no sólo que no estamos solos sinó que, además, somos animales gregarios. Vivimos en comunidad y las empresas no pueden ni deben estar al margen. Puede haber responsabilidad social por valores éticos, o por puro marketing, allá cada cual, aunque pensamos que si no eres sincero te acabaran pillando 😉

Bueno pues nada, pensamos que la responsabilidad social tiene que estar en la agenda de las empresas. Estará en la nuestra, ¿te ayudamos con la tuya?.

La foto es de Lamart y está en arteyfotografia.com.ar

Open

Lo abierto está de moda: open source, open dataopen innovation, open business, open learningopen society,… lo que nos lleva, o no, a la wikinomía. Como dicen Don Tapscott y Anthony D. Williams:

…just as millions have contributed to Wikipedia —and thousands still make ongoing contributions to large-scale collaborations like Linux and the human genome project —we are convinced that there is now an historic opportunity to marshal human skill, ingenuity and intelligence on a mass scale to re-evaluate and re-position many of our institutions for the coming decades and for future generations.

Ha nacido un nuevo paradigma y hacen falta abridores 😉

FOTO: http://www.flickr.com/photos/sktb3000/ Galería de SKTB3000.NET // Diseño y Fotografía.

Low cost

En época de recortes no viene mal hablar de low cost que, aunque nos evoque vuelos baratos, es aplicable a todos los sectores como por ejemplo peluquerías o rótulos. Debe ser uno de los pocos conceptos que Google no encuentra a la primera…. ni a la segunda; todo está tamizado por algunas compañías aéreas.

Pensamos que low cost podría/debería ser sinónimo de just cost o de smart cost, es decir, ajustar el precio al producto, sin florituras. El que quiera florituras que las pague, aparte. Evidentemente no son conceptos excluyentes de medium cost o high cost, faltaría más, pero sí que, y más en época de crisis, no está de más hablar de costes eficientes, como hacee Pepe Llabrés, de Rotulowcost:

Muchas compañías que se apuntan a esta moda confunden el “low cost” con el “low price”. Vender a precios bajos lo puede hacer cualquiera. Otra cosa es que se gane dinero así. Para ganar dinero vendiendo a precios bajos la estrategia de la compañía debe centrarse en la eficiencia en las operaciones y en la productividad, y esto no se consigue de la noche a la mañana. Requiere un continuado esfuerzo de aprendizaje. Esfuerzo que puede requerir años. Y si no se presta atención a este pequeño detalle una compañía puede encontrarse que está vendiendo a 100 lo que le cuesta fabricar a 105. Cuanto más venda más pierde. Los éxitos de Wal-Mart, Southwest Airlines o Mercadona no son éxitos repentinos, sino que es el constante esfuerzo durante años por aprender a reducir costes lo que les permite vender a precios bajos.  No podemos olvidar que Vueling y Clikair (ambas low cost con sede en Barcelona) tuvieron que fusionarse para no desaparecer

Vale, el low cost tiene mala fama, ganada a pulso por algunas compañías -mayoritariamente aéreas-, pero eso no quita que no se pueda/deba trabajar el concepto para trasladarlo a nuestra lógica empresarial, quizá lógica de vida. Sin ponerse transcendentes, ¿verdad que las marcas blancas no son tan malas?. Pues eso.

FOTO: http://www.flickr.com/photos/certo/