¿Tienen tus datos el don de la ubicuidad?

Tenia toda la información de la empresa en el portátil y se le fastidió el disco duro… Tenía los contactos en el  móvil pero cambió de móvil y se quedó sin contactos… Necesitaba consultar unos datos pero estaban en el ordenador del trabajo… ¿te suenan esos arquetipos?

No pasa nada, son mentes analógicas que dejan pasar las oportunidades que nos ofrece el mundo digital. Y tu, ¿eres uno de ellos?.

¿Para qué pasear un pen-drive que puedes perder o romper? ¿para qué comprar licencias de software que se te quedarán obsoletas? ¿para qué fabricarte software a medida si puedes acceder al de tu talla más barato?

Evidentemente son opciones. Yo ya estoy en la nube, y tu, ¿a qué esperas?

P.D.: Con el post a medias me he encontrado con este apunte donde Eduardo Sánchez Rojo explica muy bien lo que quiero decir. El dibujo se lo he tomado prestado.
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¿enREDados?

Pues sí, y cuanto antes lo asumas, mejor. Vivimos en sociedad, no aislados y la organización social no es más que una red. No se trata de que te guste o no. Puedes mantenerte al margen perdiendo oportunidades, será tu elección pero si decides simplemente vivir la vida no olvides que también tienes vida digital.

Sintentizo: habla y escucha en Facebook, Twitter y Linkedin. ¿No lo pillas? Hablemos.

Los pies en el suelo y la cabeza en la nube

Vale, ni todo es Internet ni podemos pasar absolutamente de Internet. Decían aquello de que en el término medio está la virtud; seamos pues virtuosos holísticos y tengamos una visión amplia en esta modernidad líquida que nos ha tocado vivir.

Quizá la primera burbuja de Internet se produjo porque se pensó que Internet lo sería todo, que dejaríamos el mundo físico para vivir sólo una existencia digital, un mundo de geeks. La otra cara de la moneda: no se me ha perdido nada en Internet es de un reduccionismo absurdo pero real. Dos caras de la moneda. Que sea la misma y nos quedamos con la moneda.

Las redes sociales no son un invento de Internet, han existido siempre, igual que el comercio o la información. Pasa que ahora, con Internet, las relaciones espacio tiempo cambian. Hace unos años estar en Internet, aprovechar las ventajas de Internet, nos daba ventaja competitiva. Ahora, si no estamos en Internet perdemos oportunidades.

No lo planteamos como blanco o negro sino con mil matices de grises. Híbridoelementos de distinta naturaleza: analógica y digital. Saluda a tus clientes por la calle pero mantén el contacto con ellos en Facebook, cuida tu tienda física pero no renuncies a un escaparate frente al que pasan miles de millones de personas, apunta las cosas en una libreta pero serás más eficaz con un CRM

En definitiva, vivimos en un mundo híbrido, analógico y digital: mantén los pies en el suelo y la cabeza en la nube.

La foto es de Syd Floyd, en Picasa.

Hola 2012

La resiliencia está de moda. Nos lo recuerda Miquel Rodríguez, consultor artesano, en sus buenos deseos para el 12. Es cierto que vienen tiempos duros, pero vamos a plantarles cara, ¿no?.

Frente a la resignación del “todo está muy mal”, el derrotismo de “el año que viene será peor” y el fatalismo de “estamos en manos de los mercados” hay resquicios de esperanza libertad.

Pienso que el futuro está en nosotros mismos, en nuestra actitud más que en nuestra aptitud, que también pero seguro que sin la primera no vamos a ninguna parte.

Es una crisis sistémica, entre otras muchas cosas. Muy bien ya tenemos el diagnóstico, sólo nos falta actuar; eso sí, al margen del pueril “Piove, porco governo“.

Éste es mi planteamiento para el 2012: hay futuro y está en nuestras manos.

IMAGEN: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Watchmen_Smiley.svg

NO es la tecnología, estúpido.

Es la economía, estúpido” es una frase que se popularizó en la política estadounidense de principios de los ’90. Nos sirve para llamar la atención sobre donde ponemos el foco. A menudo pensamos que un maravilloso software o un fantástico dispositivo son la solución a nuestros problemas olvidando que el problema no es la tecnología sino la metodología.

Cuando hablamos de innovaciones tecnológicas, cuando hablamos de innovación social, de cambio… a veces se piensa en un magnífico ordenador o un brillante software que nos resolverán todos los problemas y nos harán más altos, más fuertes y más guapos sin darnos cuenta de que la clave está en las personas y su organización.

Este vídeo lleva unos años rodando en la Red y se centra en la Educación, pero bueno, seguro que a tod@s se nos ocurren otros ejemplos 😉

Tu empresa, un proyecto de proyectos

FOTO: Wikipedia.

Ayer estuve en una charla de Irene Llull, La gestión multiproyectos, en el marco del Programa de Formación de Directivos del IDI. Interesante. La conclusión te la anticipo: hacer un megaproyecto, un proyecto de proyectos para mantener el control de todo el proceso.

Las diapositivas bien. Si las cuelgan actualizaré esta entrada con un link. Ha ido bien para refrescar conceptos, para verbalizar ideas… y recordar.

Recordar cuando, con José Barato,  empezamos a hablar de PM BOK, proceso que culminó con la creación de la Asociación de Project Management de las Illes Balears… ¿Es PM BOK la mejor técnica? No lo sé, es la que generó más consenso en iBit, donde la implantamos.

Lo que estoy pensando es si ahora no toca mirar hacia Teambox… O eso dicen.

Estar a la penúltima

FOTO: "Prestada" de Julen, que la tomó de http://flic.kr/p/7hd1LT

Cuanta razón tiene Julen Iturbe cuando exclama ¡ Tengo que estar a la penúltima !

…la presión por enredar con las novedades y la bola de nieve retroalimentada por la urgencia en que vivimos, son dinamita en potencia. Y en realidad, ¿qué ganas con pasarte a una nueva versión de sistema operativo? Insisto, para el 99% de la gente que usamos ordenadores y no vivimos de ellos, nada de nada. Bueno, sí, dolores de cabeza y enfados estúpidos con uno mismo.

Muy bien los early adotpers pero, cuando estás trabajando no puedes entretenerte con inconvenientes sobrevenidos. Y eso vale para el software, para el hardware, para el smartphone, apps,…

¿Por qué? Porque no tengo las competencias técnicas ni el perfil exageradamente experimentador que requiere actualizar a una nueva versión de sistema operativo de Ubuntu. Y creo que esto mismo debería ser una recomendación básica para el 99% de los usuarios: no conviene actualizar hasta pasado un cierto tiempo.

Acaba Julen preguntándose si

¿Realmente es una buena política la de actualizar un sistema operativo cada seis meses?

Esto nos recuerda lo que hemos estado hablando sobre la obsolescencia programada…  Mientras te lo piensas usa la penúltima versión, cómprate el penúltimo modelo,… o no.

P.S.: Igual aquí cabe también recordar aquello de que lo mejor es enemigo de lo bueno, que nos podemos cargar algo óptimo buscando una imposible excelencia.